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La creciente preocupación por el cambio climático y la necesidad de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero están impulsando una transformación global hacia energías renovables. En este contexto, Emmanuel Jean Daniel Pic Munuera ha desarrollado, bajo la tutela de Paula Bastida Molina y Tomás Gómez Navarro, el Trabajo Fin de Grado titulado “Diseño de un algoritmo para la optimización de la instalación de paneles solares fotovoltaicos y el cálculo del potencial solar a gran escala en entornos urbanos”, presentado en la Universitat Politècnica de València. Este proyecto aborda uno de los mayores retos de las ciudades modernas: aprovechar al máximo los recursos energéticos disponibles en entornos densamente poblados.
El objetivo del trabajo fue diseñar una metodología automatizada que evalúe el potencial solar de grandes áreas urbanas, utilizando tecnologías avanzadas como visión artificial y análisis geoespacial. La investigación se aplicó específicamente al barrio de Illa Perduda en Valencia, que ha sido reconocido como un modelo de sostenibilidad al ser designado parte de la Capital Verde Europea 2024. Este caso de estudio permitió demostrar cómo los avances tecnológicos pueden integrarse en la planificación urbana para crear ciudades más sostenibles.
El algoritmo desarrollado por Pic Munuera incorpora herramientas como MATLAB y QGIS, y se alimenta de datos provenientes de ortofotos de alta definición, archivos LIDAR y bases catastrales. Estos datos permiten identificar superficies aptas para la instalación de paneles solares, descartando automáticamente aquellas que no cumplen con criterios de irradiación, orientación o inclinación. Una vez identificadas las áreas viables, el algoritmo optimiza la disposición de los paneles solares para maximizar la generación de energía, considerando parámetros como las sombras proyectadas, la inclinación ideal (en torno a 35°) y la orientación más eficiente.
Los resultados obtenidos en Illa Perduda son un ejemplo del potencial de esta metodología. Se identificaron 21.159 m² de superficie útil, capaces de generar 4,45 GWh al año. Este nivel de producción equivale a cubrir las necesidades energéticas de cientos de hogares, con un impacto ambiental positivo gracias a la reducción de emisiones de carbono. Además, el estudio reveló que no siempre los paneles de mayor potencia nominal generan más energía, y que la orientación al sur no siempre es la más eficiente en términos de aprovechamiento del espacio disponible.
Uno de los aspectos más innovadores del proyecto es su enfoque en la automatización y escalabilidad. A diferencia de métodos tradicionales que suelen limitarse a cálculos aproximados o análisis manuales, este algoritmo permite realizar evaluaciones precisas a gran escala en poco tiempo, abriendo la puerta a su aplicación en otras ciudades y regiones. Esta capacidad para adaptarse a diferentes contextos urbanos convierte a esta metodología en una herramienta clave para planificadores y responsables de políticas públicas que buscan integrar soluciones renovables en sus estrategias de desarrollo.
El impacto de este trabajo no se limita a su contribución técnica. También está alineado con objetivos globales como la Agenda 2030 y el Pacto Verde Europeo, que buscan reducir las emisiones en un 55% para 2030 y alcanzar la neutralidad climática en 2050. Además, fomenta la idea del «prosumidor», ciudadanos que no solo consumen energía, sino que también la producen, lo que refuerza la autosuficiencia energética y reduce la dependencia de combustibles fósiles.
Este proyecto refleja el compromiso de la Universitat Politècnica de València y la Cátedra de Transición Energética Urbana con la formación de profesionales capaces de liderar la transición hacia un futuro sostenible. Emmanuel Pic Munuera, junto con sus tutores, ha demostrado cómo la investigación aplicada puede ofrecer soluciones reales a problemas globales, integrando tecnología, sostenibilidad y planificación urbana.
La metodología desarrollada no solo optimiza el uso de recursos, sino que también promueve una transición energética inclusiva y eficiente, demostrando que las soluciones innovadoras son esenciales para enfrentar los desafíos climáticos actuales. Este trabajo inspira a académicos, urbanistas y responsables de políticas públicas a repensar cómo las ciudades pueden liderar el cambio hacia un modelo energético más limpio y sostenible.
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