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Viabilidad de una comercializadora eléctrica pública en la ciudad de València

 

En los últimos años, como consecuencia de una mayor concienciación de la sociedad y las administraciones en torno a la electricidad que se consume, su procedencia y especialmente su coste, algunos ayuntamientos han emprendido proyectos de compra directa de energía en el mercado mayorista en lugar de recurrir para ello a una comercializadora, eliminando así el coste del intermediario. Otros proyectos más ambiciosos han planteado la creación de comercializadoras propias que les permitan no solo abastecer a los edificios propios sino poder captar clientes y ofrecerles tarifas más accesibles.

En este trabajo se ha estudiado la viabilidad de constituir una comercializadora pública en la ciudad de Valencia para el abastecimiento de los consumos propios del ayuntamiento, como paso previo a poder captar clientes extra municipales y con el objetivo de obtener ahorros destinables a otras áreas. Para ello, se ha seguido una metodología estructurada de la siguiente forma:

Lo primero que se hizo para evaluar a viabilidad de la comercializadora fue observar y analizar casos similares al nuestro. Destacan los ejemplos de ayuntamientos que compran directamente en el mercado mayorista de electricidad la energía para los suministros municipales, sin contar con los servicios de ninguna comercializadora. Los ejemplos más relevantes en esta variante son Rivas Vaciamadrid y Avilés, que llevan operando varios años y obtienen anualmente alrededor de un 20% de ahorro en la factura eléctrica.

Por otro lado, se estudiaron las dos únicas comercializadora públicas que existen en España; Barcelona Energía y Eléctrica de Cádiz. Ambos casos son muy diferentes entre sí y es que Eléctrica de Cádiz lleva en funcionamiento desde mitad del siglo XX, por lo que tiene una amplia experiencia en la actividad de comercialización. Actualmente está ofreciendo a sus clientes precios muy competitivos. Barcelona energía, que empezó su actividad en 2018, sin embargo, no está logrando esa competitividad en precios para sus clientes, aunque ambas comercializadoras ofrecen servicios muy personalizados a sus usuarios; asesoramiento, transparencia, tarifas adaptadas, representación en el mercado eléctrico…etc.

Una vez analizados estos casos, se inició un análisis económico para el caso de Valencia en el que se pretendía comparar el gasto económico bajo el escenario actual de adquisición de energía con el gasto mediante la compra directa de la misma a través de la constitución de una comercializadora municipal. Para ello, se siguió el siguiente proceso:

A través de entrevistas con el personal municipal y con la empresa auditora Azigrene, se hizo una recolección de datos de consumo eléctrico reales del ayuntamiento de Valencia, obteniéndose más de 800 curvas de carga. Tras números procesos de tratamiento y clasificación de los datos, se determinó que el mejor periodo de análisis para llevar a cabo la comparación entre escenarios era el periodo de septiembre de 2017 a septiembre de 2018. Dado que no se disponía de todos los datos de consumo reales, se recurrió a estimaciones para calcular la curva de carga anual del Ayuntamiento de Valencia para el periodo de análisis.

Una vez obtenida la curva de carga del Ayuntamiento, se calcularon los costes bajo dos escenarios:

  • Escenario 1: Forma de contratación actual. El ayuntamiento de Valencia tiene un contrato de suministro eléctrico con una comercializadora privada bajo unos precios cerrados.
  • Escenario 2: Adquisición de energía de forma directa en el mercado mayorista diario a través de una comercializadora propia.

 

Los costes energéticos en el escenario 1 son el resultado de multiplicar la curva de carga por los precios de la energía del contrato de suministro durante el periodo de análisis, que han sido cedidos por el Ayuntamiento.  Por otro lado, los costes energéticos en el escenario 2 son el resultado de multiplicar la curva de carga por los precios horarios del mercado diario para el periodo de análisis, disponibles en el sistema de información de Red Eléctrica de España (REE). Estos precios no incluyen el pago por acceso a las redes, regulado por ley, de modo que  hubo que añadirlo.

El coste asociado a la potencia contratada, regulado también por ley, es el mismo en ambos escenarios e igual a la potencia contratada por el precio del kW contratado, diferente para cada una de las tarifas de acceso a redes contratables. Con las consideraciones anteriores, se obtuvieron los siguientes resultados para cada uno de los escenarios:

Aparte de los costes directos de la adquisición de energía, es necesario considerar también costes extra-energéticos. Para este análisis se tuvo en cuenta el gasto en personal administrativo, técnico y de gestión y la adquisición del software necesario para llevar a cabo la comercialización. El coste de estos recursos ascendía a unos 107.000 € el primer año.

Como se puede observar, existe un potencial de ahorro importante. Sin embargo, es necesario tener en cuenta los posibles sobrecostes que pueden ocasionar los desvíos entre la energía comprada en las sesiones del mercado diario y la energía real consumida para comprobar si se ponen en riesgos los ahorros brutos. Estos sobrecostes, considerando distintos porcentajes de desvíos en contra del sistema (aquellos que son penalizados), serían los siguientes:

Dado que los desvíos habituales en comercializadoras se sitúan entre un 2 y un 10% y que el 60 % de los consumos municipales son estables (semáforos, fuentes, parques e iluminación), se consideró que la hipótesis de un 5% de desvíos horarios en contra del sistema constituía un análisis sólido.

Con todas estas consideraciones, los resultados del análisis de viabilidad son los siguientes:

Como se puede observar, se pueden llegar a obtener unos ahorros muy importantes. Estos ahorros podrían destinarse a políticas para paliar el fenómeno de la  pobreza energética o a otras políticas sociales. Además, la creación de una comercializadora plantea otra serie de ventajas: la empresa podría dar cobertura legal a las instalaciones de generación municipal, facilitando así los trámites y podría también acompañar, representar y asesorar a los autoconsumidores en la ciudad. Sin embargo, existen algunas barreras como pueden ser la complejidad de los trámites a realizar o el peligro de sobrecostes debido a malas predicciones de la demanda o a la no disponibilidad de los activos inmovilizados exigidos por el operador del mercado. No obstante, estas desventajas no deberían representar un obstáculo para un Ayuntamiento como el de Valencia, que debería tener liquidez suficiente para mantener los activos inmovilizados requeridos y que tiene un porcentaje de consumos estables muy alto que facilitaría la predicción.

Si el proyecto se desarrolla con eficacia y ofrece los resultados esperados, en el futuro sería necesario evaluar una nueva fase en la que se incluya en la comercializadora a clientes extra-municipales.

El texto completo del trabajo se puede consultar aquí: Trabajo Fin de Grado “Estudio de viabilidad de la constitución de una comercializadora pública de energía en la ciudad de Valencia”.